Semana 36: Knock-out

Licencia CC en el Flickr del usuario Niklas Pivis.
Licencia CC en el Flickr del usuario Niklas Pivis.

No sé ni cuándo ni por qué mi cuerpo decidió ponerse en huelga, pero llevo ya varios días con el modo ahorro de energía #on. Lejos quedaron las mañanas provechosas en las que madrugaba y empezaba a trabajar bien tempranito para mantenerme activa y tener todo bajo control. Y lo mejor de todo: ¡no me cansaba!

Ahora no amanezco antes de las diez, me paso muuuchas horas en el sofá y mi media horita de siesta no me la quita nadie. Vamos, que estoy más vaga que la chaqueta de un guardia y, encima, en los escasos momentos de actividad parezco un zombie. Pero es que entre el calor, el tute que me mete el pequeñajo (que me río yo de lo de que la falta de espacio les dificulta el movimiento) y lo que me cuesta respirar… ¡mantener el ritmo habitual me parece un mundo! Hasta he dejado de lado la colcha taaan bonita que le estaba haciendo a Adrián y que, según parece, verá la luz otro año.

Menos mal que tengo un personal trainer que es la leche se toma muy en serio su trabajo y cada tarde-noche es capaz de sacarme de mi marmotismo y llevarme a andar. Es, probablemente, uno de los mejores momentos del día (después de dormir, claro) porque, aunque vamos a paso de tortuga y tengo que parar de vez en cuando para que mi tripa deje de ser un pedrusco, es una horita que nos dedicamos el uno al otro a la que no estoy dispuesta a renunciar. ¡Ni siquiera por este cansancio extremo que se ha apoderado de mí!

¿Y vosotras? ¿Estuvisteis especialmente cansadas en las últimas semanas del embarazo? ¿Creéis que es normal?

12 comentarios en “Semana 36: Knock-out

    • Pues sí… si no podemos descansar por la noche… pues que sea por el día…!! Y la siesta viene muy bien!! A ti ya si que te queda poquillo… mucho ánimo, que encima tienes que enfrentarte a una matrona un poco tocapelotas!

  1. Yo estaba fatal! Agotada, gorda, con mucha retención de líquidos y sin poder descansar. En este embarazo estoy mejor, más delgada (que influye) y con la suerte de un verano menos caluroso. Aún así, es durillo estar embarazada en verano. Yo estoy de casi 35 y me fatigo, pero salimos a pasear por la noche que me viene bien! Besos

    • Lo primero de todo… ¡enhorabuena! Sí, estamos teniendo muuucha suerte con el verano, que no está siendo nada caluroso (de momento). Yo la verdad es que he cogido “sólo” 8 kilos y creo que eso me está salvando… porque soy bajita y pienso… con 18-20 kilos estaría muchísimo más cansada… Lo que haré es descansar todo lo posible y andar y andar, que eso me activa y viene muy bien. Un besooo y gracias por pasarte 🙂

  2. Yo tuve la suerte que me tocaron esas semanas en invierno, que como además soy muy friolera me vinieron genial esos graditos de más jiji. Yo cansada no estaba, pero mi leoncito se empeñó en tener un pie constantemente atravesándome desde la última costilla hasta debajo del homoplato derecho, que no aguantaba ni sentada, ni de pie ni tumbada, y qué decir en coche, a los 2 minutos ya me estaba retorciendo en el asiento…
    Por cierto aprovecha esos momentos con tu marido que dentro de poco van a ser muy escasos jiji

    • Uf, pues casi prefiero estar cansada… que me puedo tumbar y quitando algunas pataditas estoy cómoda! Por cierto, tengo pendiente comentar tu post de ayer… y escribir el mío propio… que me está costando mucho, mucho, pero como dices… es mejor contar este tipo de experiencias porque, aunque estemos en pleno siglo XXI, estas cosas pasan. ¡Mucho ánimo guapa!

  3. Yo estaba como tú. Las últimas semanas estaba agotada, tirada en el sofá viendo todas las series que quería y esperando el momento. Y eso que estaba muy regulada, porque tenía la tensión por las nubes, así que me mandaron reposo.
    Mucho ánimo ¡y sigue ahorrando fuerzas, que las necesitarás!

    • Yo estoy buscando serie a la que engancharme… que extrañamente ahora mismo no sigo ninguna!!! ¿Alguna recomendación? Lo último que me dices es lo que me da más miedo… que después del parto… estaré más cansada aún!!!! Un beso!!

  4. Estaba agotada!!!!! Ya no podía ni dormir ni dejar de hacerlo, me costaba mucho salir de casa a caminar, no podía con mi alma con el calor.

    • Menos mal que no soy la única!! Yo, por ahora, lo de andar lo llevo bien (cuando ya no hace calor, claro), pero es que a pesar de todo estoy teniendo muuuucha suerte con el veranito que me ha tocado. Gracias por pasarte!!!

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