Lactancia materna y guardería

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Lo primero de todo perdonad que esté actualizando menos de lo habitual, pero cuando se supone que debes tener más tiempo se complica todo y tienes menos. A ver si esta semana ya podemos organizarnos un poquito. De momento, hoy os vengo a contar nuestra experiencia con la lactancia materna y el comienzo de la guardería, que por lo que he podido ver es un tema que en general preocupa mucho y en nuestro caso… ya hemos normalizado.

Ya sabéis que Adrián empezó hace casi un mes, o sea, con un añito recién cumplido. Digo esto porque, evidentemente, dependiendo de la edad del niño las cosas se plantean de una manera o de otra. En nuestro caso, Adrián come prácticamente de todo. De todo lo que puede, claro, porque no come nada que lleve leche, ni huevo, ni piña (nuevo descubrimiento) por el tema de las alergias. Pero de lo demás… quitando las alubias que no se ha terciado introducirlas y los frutos secos, que si en casos normales están desaconsejados con su perfil alérgico ni os cuento…, podemos decir que come de casi todo. O sea, que aunque come en la guarde, sólo toma leche como complemento, después de la fruta. Unos días leche y otros yogur de soja.

Para los días que toma leche y no yogur, no le llevo mi leche en tarritos (es sólo pensar en el sacaleches y me entra un no sé qué que qué se yo). Desde hace unos meses combinamos la lactancia materna con una leche hidrolizada indicada especialmente para niños alérgicos que toma cuando hago alguna papilla, por lo que he llevado un bote a la guardería y cuando toca leche a él le dan de ésa. Tengo pendiente un post sobre leches hidrolizadas, por cierto, que seguro que os sorprende a los padres de niños no alérgicos y quizá ayude a los de niños alérgicos.

Bueno, pues dicho todo esto, la verdad es que en casa ni nos planteamos destetarle porque entrara en la guardería en septiembre. Más bien pensé en ir retirando la teta DESPUÉS de que se adaptara a la guardería (os hablaré muy pronto de las crisis de lactancia que he tenido en este verano, las mías no las suyas, y por qué he pensado varias veces en dejarlo), ya que consideraba (y considero) que los cambios mejor unos detrás de otros. Pero, la verdad, los primeros días algunas mamás me hicieron dudar porque todas habían retirado el pecho unas semanas antes del inicio del curso para que no lo echaran de menos, no lo pasaran mal, etc.

¿Cómo me enteré de lo que habían hecho ellos? Pues porque los días que estuve con Adrián en la clase, en los que no se separaba de mí y lloriqueaba constantemente, me pedía teta sin parar. Él de día me pide poquísimo, así que me quedé súper bloqueada. No quería darle allí porque necesitaba que entendiera que allí no iba a haber teta, pero… nunca se la había negado antes. En fin, un caos que me pilló por sorpresa. Opté por explicarle que allí habíamos ido a jugar con otros amiguitos y entretenerle enseñándole los juguetes, los cuentos, etc. Pero las otras mamás y yo comentamos el tema. Nadie se metió, ni criticó, ni malmetió. Sólo contaron que ellas habían decidido retirársela antes de venir por si esto pasaba. Y yo empecé a dudar… ¿cómo no había previsto esta situación? ¿debería haberle quitado el pecho antes de entrar? ¿y si lo pasaba peor porque además de echarme de menos a mí echaba de menos el pecho?

Fueron momentos muy incómodos, lo reconozco, en el que las dudas me asaltaban sin parar y me sentía súper culpable por todo… por llevarle a la guarde, por no darle el pecho, por no haber caído en que querría pecho… por todo. Pero, por suerte, pasaron rápido. Desde el tercer día, todo va fenomenal. Cuando le recojo, ya os conté que está feliz y, por supuesto, me pide con su mua mua característico y su mano rebuscando. Le doy y tan contentos. He preguntado a la profe si a ellas les intenta meter mano también, pero dicen que no. Así que… asunto resuelto.

No sé si ha sido la mejor forma, si sería mejor llevarle mi leche en tarritos en vez de utilizar la hidrolizada, si tendría que habérselo quitado antes de empezar, o si nunca le debería haber negado el pecho en la clase porque lo necesitaba. La verdad, no lo sé. Nosotros lo hemos encarado así y hoy por hoy estoy contenta con todo lo que he hecho. Pero hay mil maneras de hacer las cosas y cada familia tiene que encontrar la suya.

Lo que sí quiero decir con este post es que si no quieres destetar a tu hijo aunque vaya a ir a la guardería puedes no hacerlo. No es un requisito para entrar, ni tampoco la guarde tiene por qué acabar con la lactancia. Es un cambio y hay que adaptarse, nada más.

¿Y vosotr@s? ¿Llevasteis a vuestr@s hij@s a la guarde? ¿Seguisteis con la LM u optasteis por dejarla atrás?

Un abrazo

2 comentarios en “Lactancia materna y guardería

  1. Yo no sé ni si mi bichilla estará destetada cuando empiece el colegio… Como tú, creo que el hecho de tener que escolarizarlos no es motivo suficiente para el destete. Si ellos lo eligen por voluntad propia, genial, pero forzarlos creo que es un error. Más aún cuando estas etapas conllevan tantos cambios en sus vidas, como para añadirles nosotros más tensión.

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