Higiene bucodental en niños: ¡lo que necesitas saber!

No sé si os pasa, pero como madre tengo muchas dudas sobre la higiene bucodental en niños. Las recomendaciones de las marcas no suelen coincidir con las de los expertos y eso, a mí por lo menos, me genera inquietud.

Por suerte, tengo una amiga que sabe muchísimo del tema y a la que pedí por favor que me escribiera un artículo con información útil sobre salud bucodental para niños.

¡Os dejo con sus respuestas! Se llama María Eugenia Vicente, es Dental Nurse en UK y mamá de dos chicarrones preciosos. Gracias, ¡Mariu! He aprendido muchísimo sobre higiene bucodental infantil (y adulta :))

Preguntas y respuestas sobre higiene bucodental en niños

¿Cuándo empezar a cepillar los dientes a los niños?

Desde el principio, es decir, hay que cepillar desde que sale el primer diente. Antes se pueden usar dedales para limpiar las encías. Esta práctica también puede ayudar a aliviar las molestias de la dentición.

¿Qué cepillo es mejor para los niños?

Dependerá de la edad del niño. En niños muy pequeños (hasta dos años), la recomendación es ofrecerle un cepillo infantil de tamaño apropiado a su edad.

¡Pero esto no es un axioma! Si el niño está cómodo con un cepillo un poco más grande, no hay problema: ¡adelante!

Eso sí, siempre que sea de cerdas suaves y esto vale ya para toda la vida, en adultos también. Los cepillos más duros no limpian mejor y son muy abrasivos para el esmalte pero, sobre todo, para las encías.

¿Cuántas veces hay que lavar los dientes a los niños y bebés?

Dos al día, y una SIEMPRE por la noche. Si hay que saltarse un cepillado, que no sea el de la noche porque durante la noche:

  • Los restos de comida y azúcar (esto es lo realmente peligroso) que se haya ingerido queda más tiempo en la boca. ¡¡¡Ojo!!! Como pasa con el gluten o la lactosa (tú lo sabes bien) hay muy pocos alimentos que se libren de tener azúcar en su composición.
  • Durante la noche, sueño, desciende mucho el flujo de saliva que hace de limpiador natural de los dientes y arrastra el azúcar.

Dicho esto, es muy, muy importante que los niños no se acostumbren a dormir chupando el biberón. La leche también tiene azúcar y la exposición prolongada es una fiesta para las bacterias que provocan la caries.

¿Quién debe cepillar los dientes a los niños?

Los padres deben siempre supervisar o cepillar a los niños incluso en edades avanzadas (diez u once años… incluso más). Si son muy autónomos pueden cepillarse ellos y luego repasar el mayor. Aquí es importante que lo vean como algo “complementario” para que no piensen que no saben hacerlo bien.

Hay odontólogos que consideran que el niño es capaz de cepillarse cuando tiene destreza suficiente para escribir bien, con claridad. Esta puede ser una pista para “relajarnos” aunque es fácil ver (por el color, aliento, o pequeñas manchas) cuándo no se está haciendo bien.

A muchos padres (y niños) les resulta incómodo cepillar y también es difícil llegar a la parte de atrás (muelas). Esto suele ser porque se hace de frente, como en un espejo.

Un truco puede ser sentar al niño en una banqueta bajita y colocar su cabeza (mirando hacía arriba, obvio) entre nuestras piernas, como si estuviesen en el dentista. Permitidles escupir cuando lo pidan.

¿Cepillo eléctrico para niños o mejor manual?

Los dos son válidos si se hace bien. El tiempo de cepillado del manual (tres minutos) es superior al eléctrico (dos minutos).

Aquí resalto una regla fundamental EL CEPILLADO MANUAL NUNCA PUEDE SER SUSTITUIDO POR OTRO TIPO DE HIGIENE COMO ENJUAGUES. Los colutorios no limpian. Es como meterse debajo de la ducha sin frotarse con el jabón.

La ventaja de los cepillos eléctricos frente a los manuales es que ellos hacen todo el trabajo, el niño (y el adulto) sólo tiene que ir cambiando el cepillo de diente cuando ha limpiado todas sus superficies (cara interna, cara externa y oclusivo).

Los eléctricos también tienen la ventaja de que protegen más las encías ya que si se aprieta mucho dejan de funcionar o se les enciende un piloto.

¿Qué tipo de pasta de dientes es mejor para los niños?

Cualquiera siempre que tenga la cantidad de flúor necesaria. Tal y como explica el colegio de higienistas de Madrid, el flúor es fundamental para prevenir caries ya que evita la desmineralización, favorece la remineralización y evita la formación de placa.

  • Para niños de hasta dos años: pastas con 1000 ppm (partes por millón) de flúor.
  • De 2 a 6 años: pasta entre 1000 o 1450 ppm de flúor.
  • A partir de 6 años: 1450 ppm de flúor (esta es la cantidad recomendada para adultos, por lo que si les gusta el sabor de la nuestra pueden usarla sin problemas).

¿Es peligroso el flúor para los niños?

La cantidad de pasta que se pone en el cepillo debe ser como el tamaño de un guisante, no más.

Ante la creencia de que el flúor tomado en exceso puede ser tóxico hay que decir que para que un niño se intoxique con flúor en el cepillado debería ingerir durante seis veces al día la cantidad de pasta de diente equivalente a ¡¡¡¡15 cepillados!!!!

También se han puesto muy de moda pastas de dientes “orgánicas” o compuestas de Charcoal, y que no llevan flúor, hay que decir directamente que no hacen su función por lo que nunca las usaremos con los niños.

¿Los niños deben enjuagarse después de lavarse los dientes?

NUNCA hay que enjuagarse después de cepillarse los dientes. Ni niños ni adultos. Como he dicho antes las pastas de dientes contienen flúor y si nos enjugamos, ese flúor se va directamente al sumidero.

Sólo hay que escupir después del cepillado para eliminar el exceso de pasta y los posibles restos de comida. ¿Volvéis a bañar al niño después de echarle crema hidratante? Enjuagarse hace el mismo efecto…

¿Pueden usar los niños hilo dental o seda dental?

¡Claro! ¿por qué no? La seda dental es fundamental para la higiene interdental y para una buena salud de las encías.

Volviendo a los ejemplos… ¿A qué cuando te lavas las manos también te lavas entre los dedos? Pues lo mismo sucede entre los dientes.

Hay zonas en las que el cepillo no llega y es, precisamente ahí, dónde es más fácil que se desarrollen caries, entre los dientes.

Si os habéis animado a sentar a los niños en la “postura dentista” para lavarles los dientes, veréis que es muy fácil pasarles la seda dental. Coged un buen trozo enrollad un poco en vuestros dedos índices y con ese hilo tenso id pasando entre los dientes del niño con cuidado.

La seda debe subir un poquito entre dónde se unen el diente y al encía. Hay niños a los que les gusta (hace como cosquillas) que se tire de la seda una vez que está entre los dientes. Esta puede ser una manera divertida y también es efectiva.

No hay que asustarse ante un pequeño sangrado. Es normal que las encías de los niños estén un poco irritadas, sobre todo si tienen dentición mixta.

También es normal un pequeño sangrado si nunca se ha pasado la seda (también sucede en adultos): esta es precisamente la señal de que hay que seguir con el hábito. En un máximo de dos semanas, el sangrado cesará.

Otras recomendaciones sobre higiene bucodental para niños

Para terminar, quiero reiterar la importancia de la supervisión en el cepillado. A partir de los seis años, más o menos, (aquí no hay una regla fija y cada niño es un mundo) aparecen los primeros dientes de adulto, o definitivos, las muelas.

Es muy importante mantener éstas en perfecto estado para evitar empastes a edades tempranas y, para ello, el cepillado y la reducción en la ingesta de azúcar son fundamentales.

Muchísimas gracias, Mariu, por toda la información sobre higiene bucodental en niños y datos prácticos sobre el cepillado de dientes en bebés y niños más mayores.

Artículos relacionados:

Deja un comentario