Elegir bañera para bebé… ¡toda una aventura!

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Hoy toca abordar otro de los productos que a mí, particularmente, me preocupaban durante el embarazo: la bañera. No creo que sea la única madre primeriza que le tiene pánico a bañar a su bebé recién nacido y, aunque luego es mucho más fácil de lo que parece, el comecome avanza a medida que se acerca la FPP. Como suele pasar, una vez que te metes en faena te das cuenta de que hay bañeras para aburrir y, entre las hormonas y el despite propio del embarazo, puede que llegues a sentirte sobrepasada con las características (técnicas, ojo) de una simple bañera. Con el fin de ayudar a las futuras mamis con mi propia experiencia, he decidido escribir un post contando los miedos a los que me enfrenté yo en su momento, el producto que elegí y mi satisfacción con él. Se entiende que no es un post patrocinado.

Como ya he dicho, hay multitud de bañeras en el mercado, así que tampoco voy a hablar de todas… Además, tened en cuenta que sólo he probado la bañera que elegí yo, así que quizá las otras tengan ventajas que desconozco. Pero, bueno, vamos al lío.

Yo creo que, una vez que te planteas comprar una bañera, la primera duda que tenemos todas las parejas es si comprarla independiente o integrada en el cambiador. En este caso, yo lo tenía bastante claro: quería que fuese totalmente independiente del cambiador. ¿Por qué? Principalmente, por tres razones:

– Quería que se pudiera meter dentro de la bañera “normal”. Esto se lo había visto yo a mis cuñadas y me parecía muy práctico, teniendo en cuenta que tenemos dos baños y nosotros sólo usamos la ducha.

– No quería perder un cajón de la cómoda/cambiador porque el armario empotrado está bien, pero no es enorme, así que cuanto más capacidad en la cómoda, mejor. E, igualmente, no quería un mueble cómoda y otro cambiador/bañera. Ya veis que yo con el tema de los trastos… cuanto menos, mejor.

– El suelo de la habitación de MNB es de tarima flotante y en un momento de inspiración pensé que seguro que a mi hijo le gustaba patalear en el agua. No sabéis cómo acerté en este tema…

Una vez decidido que quería un artilugio independiente, empecé a mirar distintos modelos, aunque reconozco que en este punto partía con ventaja. Y es que lo de tener cuatro sobrinos pequeños y dos cuñadas dispuestas a aguantar todas tus dudas de embarazo, ayuda mucho. Pero bueno, yo os cuento lo que vi en el mercado.

– Cubo. Es, básicamente, eso: un cubo. Los hay más sicodélicos y menos, pero todos destacan fundamentalmente por sus reducidas dimensiones, la estabilidad y que son anticólicos. Quizá puede ser interesante para las personas que tengan sólo una ducha y no les quepa la bañera más grande pero, a mi juicio, el baño es un momento de juego, liberación… y un espacio tan reducido… limita mucho al bebé.

– Bañera hinchable. Muy práctica para transportar y para que apenas ocupe espacio en casa, ya que después de cada baño se puede deshinchar y plegar sin problemas. La verdad es que nosotros le bañamos siempre en casa, así que las ventajas tampoco nos parecían muy importantes. Además, aquí la menda es un poco obsesa con el tema de los ahogamientos y el tema de que sea hinchable como los flotadores… me da como cosica. Aunque siempre estoy con el niño durante el baño… que eso es súper importante.

– Bañera mamotreto y ergonómica. ¡Ésta es la mía! Sí, abulta un huevo montón, es de plástico duro y olvídate de transportarla de un lado para otro con asiduidad. Pero, la verdad, a mí me encanta. El bebé se sujeta solo casi desde el primer día porque tiene una zona para apoyar la cabecita y, aunque de recién nacido te dé cosa y le sujetes con tus manos, enseguida te das cuenta de que no hay peligro ninguno y, hombre, el baño cunde mucho más con dos manos.

Para el primer mes o los primeros meses, lo ideal es contar con un soporte que te permite bañar al bebé en las alturas. Son súper aparatosos y ocupan una barbaridad, pero a mí, al menos, me vinieron genial. Lo que pasa es que como MNB se puso gigante enseguida, con un mes pataleaba de tal manera que decidimos pasar de las patas y meter la bañera en nuestra bañera, ya que si no un día íbamos a salir a nado del baño. Hoy, cinco meses más tarde, con 7,3 kilos y 65 cm, sigue la mar de a gusto. ¡Y nosotros también!

¡Ah! El modelo que tenemos nosotros es de Prenatal, pero no sé yo si se fabricará exactamente igual porque era de mi sobrino mayor, que tiene ya siete añazos y medio. Así comparando… se parece muchísimo a la So Swing y a la Onda.

Después de dar a luz, me hablaron de una especie de tumbona/hamaca que se mete directamente en la bañera, con varios puntos de apoyo, un asiento ergonómico… Están encantados con ella, pero… yo poca cosa os puedo contar. Si alguien la tiene, por favor, que deje su opinión en los comentarios. Igual con la silla para los más mayorcitos… ¡GRACIAS!

Seguro que se me ha olvidado alguna cosa… ¿echáis de menos algún modelo? ¿Qué tipo de bañera elegisteis para vuestro bebé? ¿Os daba miedo el momento baño antes de dar a luz y las primeras semanas?

Un abrazo!

12 comentarios en “Elegir bañera para bebé… ¡toda una aventura!

  1. ese será nuestra próxima tarea. Nosotros lo tenemos más fácil y es que no queremos bañera – cambiador porque nos ocupa mucho. Ahora bien: la queremos con patas o sin patas? Las hay hasta plegables! Vamos, un estrés de tres pares!

    • Jaja, es que menudo lío con tantos modelos… A mí las patas me sirvieron un mes nada más, pero me vinieron muy bien… Aunque sin ellas también le habríamos bañado perfectamente. ¡Y con menos trastos! Un abrazo

  2. Nosotros también tenemos el modelo de Prenatal que se parece a la Onda (pero que me salió mucho más barato con patas y todo). En esa postura resistimos hasta que mi bichilla cumplió 6 meses y a partir de ahí pasó a la bañera normal, con un asiento que nos heredaron y que nos viene genial desde entonces.

  3. Estoy de acuerdo contigo! Además el cubo solo vale para los primeros meses, después no. En el hospital donde di a luz les bañaban ahí y a mí me entraban los 7 males cuando lo veía…

    Nosotros también optamos por la típica bañera grande. Cuando era bebé y no tiraba agua le bañábamos en la cocina, que era muy cómodo para nosotros y nuestra espalda (ya que la poníamos encima de la mesa). Cuando empezó a patalear y, por lo tanto, a bañarnos a nosotros, la utilizamos dentro de nuestra propia bañera.

    Personalmente pienso que las bañeras cambiador abultan mucho y son poco prácticas en cuanto el bebé empieza a sacar el agua fuera…

    • Jaja, veo que nos pasó lo mismo… tuvimos que elegir entre el dolor de espalda o la sesión de natación al día! Yo, la verdad, creo que es la mejor opción si tienes bañera porque, aunque abulta, la metes dentro y te olvidas. ¡Un abrazo!

  4. A nosotros nos prestaron algo parecido a la verde. Pero desde que sujetó el cuello, sobre los dos meses, nos duchamos con ella. Uno la cogía y otro enjabonaba. Desde que camina directamente de pie en la bañera.
    momento lúdico en familia 😀

    • Ohh, pues anda que no lo tenéis que pasar bien! Es ahora, que ni se sienta ni nada, y creemos que es uno de los momentos más divertidos del día… así que cuando disfrute de pie… ¡no te quiero ni contar! Un abrazo y gracias por pasarte 🙂

  5. A nosotros nos regalaron una que se acopla en la bañera, traía también para apoyar al bebé durante los primeros meses. La verdad es que es enorme y nos ha durado mucho tiempo, para los primeros días me hubiese gustado el cubo. Lo que sí tenía claro era que quería la bañera aparte del cambiador, ya que habíamos comprado una cómoda para que hiciese las veces de cambiador y poder utilizarla en el futuro. Un besazo.

    • Igual que yo, entonces. De hecho, compramos una cómoda y le pusimos un cojín cambiador de esos encima… y luego lo pegué con velcro por si se movía mucho… Así cuando dejemos de usarlo, lo quitamos y queda la cómoda tal cual. ¡Un abrazo!

  6. Yo tengo una como la que nos enseñas de color verde pero en color amarillo. La verdad es que me ha ido muy bien, pero ahora ya las baño en la bañera grande y se lo pasan bomba!!!

    • ¡La mía también es amarilla! Lo que pasa es que no encontré ninguna foto de ese color, jeje! La verdad es que cuando ya son más mayores… ¡cuanto más espacio, mejor! Sobre todo si disfrutan en el baño. Un abrazo guapa!

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