5 ventajas de las alergias alimentarias en niños

Las alergias alimentarias en niños son una faena, no nos vamos a engañar. Sin embargo, como todo en esta vida, tiene un lado positivo. O eso creo yo después de convivir con dos niños alérgicos a la leche, y a la leche y al huevo.

Y es que, cuando nos dicen que nuestros hijos no pueden comer alimentos tan comunes como la leche, el huevo o el pescado, yo creo que todos los padres nos planteamos cómo vamos a sobrevivir a las alergias alimentarias. Pero lo hacemos. No queda otra.

Niños alérgicos, padres concienciados

Por lo menos a mí se me cayó el mundo encima, sobre todo cuando me confirmaron que Adrián era un niño multialérgico que no podría tomar nada –y cuando digo nada es nada– que contuviera (ni siquiera trazas de) leche, huevo o cacahuete.

Nos dieron una adrenalina inyectable, las dosis de Polaramine y Estilsona que debíamos administrar en caso de ingesta (o contacto) y una petición de cita para el año siguiente porque, dados los niveles tan altos que habían revelado los análisis, no tenía sentido volver antes.

Desde luego, os prometo que entonces no le vi ninguna ventaja a las alergias, al revés: se agolparon en mi mente todos los inconvenientes y las preocupaciones propias de tener un hijo multialérgico. Pero, a medida que fue pasando el tiempo, me di cuenta de que no quería que mi hijo viese su condición de alérgico como algo negativo.

Así que cambié de actitud: nos había tocado la china, sí. Pero hay cosas mil veces peores. Además, Y, después de tres años y medio, aunque deseo con todas mis fuerzas que se les quiten cuanto antes, creo que puedo decir que he encontrado algunas ventajas a las (dichosas) alergias alimentarias.

Ventajas de las alergias alimentarias en niños

  1. Comer sano ya no es una opción, es una obligación

Cuando convives con un niño multialérgico (o varios), te das cuenta de que cuanto menos procesado esté un producto, más fácil es que pueda comerlo cualquier persona en el mundo.

Y también empiezas a ser consciente de que muchos de los alimentos que habitualmente metías en tu cesta de la compra no son aptos para alérgicos, por lo que los sustituyes por otros que, normalmente, son más saludables.

Obviamente no hace falta tener un niño con alergias alimentarias para comer bien, todos deberíamos llevar una dieta sana y equilibrada. Pero las prisas del día a día, el estrés y la comodidad que da comprar ciertos productos precocinados en nuestro caso no es ni siquiera una opción.

Así que lo más probable es que los niños alérgicos tomen menos azúcar, menos sal, menos conservantes, menos colorantes, etc.

Planificar los menús semanales de los niños alérgicos te ayuda un montón

  1. Los niños alérgicos comen (casi siempre) comida casera

Siguiendo con la ventaja anterior, creo que los niños que tienen alergias a alimentos comunes como el huevo, la leche, el pescado o la ternera, comen siempre o casi siempre comida casera.

Lo considero una ventaja por varias razones: la primera porque la comida casera está más rica. Y la segunda porque, estés preparando un plato saludable o una bomba calórica, tú sabes perfectamente lo que estás echando.

En mi caso, como ya he comentado varias veces, intento normalizar al máximo el tema de las alergias alimentarias de mis hijos. Así que de vez en cuando comen bizcocho, tarta, empanada o pizza. Me toca hacerlo a mí, claro, pero lo tengo tan interiorizado que no me cuesta nada.

Y precisamente de eso va la siguiente “ventaja” para las madres de niños con alergias…

  1. Te ayuda a coger (buenos) hábitos

Si tienes que hacer todo casero por ‘obligación’ y encima esa obligación tiene que ver con la salud de tu hijo… no flaqueas.

No puedes decir uf, es que voy fatal de tiempo para esta tarde, bah, esta vez me acerco al Mercadona y compro una de esas trenzas riquísimas que nos gustan a todos en la familia y ya para la próxima reunión me curro yo un postre apto para alérgicos. No, no es viable.

Así que aprendes a organizarte mejor y a incluir ciertas cosas en tus rutinas. Si esas rutinas relacionadas con las alergias de tus niños las llevas a cabo durante algún tiempo… se convierten en hábitos. Y dicen que los hábitos cuesta mucho romperlos, así que tu esfuerzo se verá recompensado: en tu vida y en la de tus hijos.

Porque yo creo que si durante x años me acostumbro a hacer unas magdalenas caseras para desayunar los domingos (por ejemplo), cuando ya no sea una obligación seguiré haciéndolas porque lo tengo bastante interiorizado. Y porque espero que a mi hijo le gusten más que las industriales.

A mí me ha servido mucho planificar mis compras y mis menús semanales porque, así, siempre tengo en casa alimentos sin leche y sin huevo que pueden comer mis hijos, ya sea para desayunar, comer, merendar o cenar. Os dejo el enlace a un post con varios modelos de organizadores para planificar vuestro menú semanal.

  1. Aprendes a leer etiquetas y descubrir lo que comemos

Igual que lo de comer sano, en teoría todos tendríamos que saber leer el etiquetado de los productos que comemos. Pero lo cierto es que, hasta que no tienes algún alérgico o celíaco en tu familia, no le prestas tanta atención.

¿O soy la única persona a la que todo el mundo manda fotos del etiquetado de los productos que han comprado para ver si mis hijos pueden comerlos? Tenemos miedo a meter la pata, por supuesto, pero tampoco estamos demasiado acostumbrados a leer etiquetas y a interpretarlas.

Eso sí: una vez que aprendes a leer etiquetas, estás perdido. Descubres que el chorizo lleva leche, que el lomo contiene gluten y que las trazas están en todos los sitios. Lo cual te lleva a plantearte cómo será el sistema de fabricación y envasado de determinadas fábricas.

Y empiezas a leer y saber más, y a leer y a saber más… Y te pueden pasar dos cosas: que prefieras seguir viviendo en la ignorancia o que pienses que, desde luego, el punto 1 y punto 2 son grandes ventajas para tus niños multialérgicos.

Los productos naturales y las alergias alimentarias en niños

  1. Ser más empático

Por último, como no podía ser de otra manera, te vuelves una persona más empática y respetuosa con los demás. Y empiezas a tener gestos importantes con el prójimo:

  • Nunca jamás ofreces alimentos a niños que no son los tuyos.
  • Siempre que hay que organizar un cumpleaños o celebrar una fiesta recopilas información de todas las alergias e intolerancias para llevar alimentos que pueden tomar todos.
  • No vuelves a pensar que ese padre es demasiado controlador o protector con lo que come su hijo. Entiendes que, si lo hace, tendrá sus razones.
  • Agradeces enormemente a las educadoras o cuidadoras del comedor de tu hijo que tengan mil ojos puestos en él y en su comida.
  • También agradeces infinitamente al resto de padres del colegio o escuela de tus hijos que, antes de llevar nada para celebrar el cumpleaños de sus hijos, te pregunten qué puede comer.
  • Y, por supuesto, a los familiares y amigos que entienden que, si quieren tocar a tu hijo, tienen que lavarse previamente las manos y la boca porque sí, un simple beso o una simple caricia es sinónimo de ronchón.

Como veis, aunque tener alergias alimentarias es una faena (por no decir otra cosa), desde aquí os animo a que le busquéis el lado positivo al asunto. Estas son, para mí, las 5 ventajas fundamentales de las alergias alimentarias. ¿Cuáles son las tuyas?

Otros artículos sobre alergias alimentarias en niños:

*Post actualizado

5 comentarios en “5 ventajas de las alergias alimentarias en niños

  1. Me parecen unos tips fundamentales porque cada vez hay más niños y niñas que sufren alguna intolerancia alimentaria y si somos capaces de gestionar y normalizar la situación adaptando la alimentación del núcleo familiar es estupendo. Un abrazo y gracias por este post tan interesante.

  2. Genial esa forma de ver las cosas!!! tienes toda la razón y hemos de aprender de las adversidades y sacarle el lado positivo. En la clase de UNMF hay un niño con muchísimas alergias, ufff y eso me ha hecho plantearme la importancia de este tema, yo estoy tan tranquila cuando mi hijo está en el cole, pero esa madre…qué difícil!!!

    • Jeje, no todo el rato soy tan positiva… ¡ni mucho menos! Pero es que en este tema quiero amargarme lo menos posible… porque no quiero que afecte a Adrián en nada más que en lo estricto y necesario. Y lo del cole… ya te digo yo que es una preocupación, pero bueno cuando hablas con ellos te das cuenta de que tienen mucha experiencia y se enfrentan a estos casos todos los días, así que lo tienen todo muy bien montado. De hecho, conciencian mucho a los niños y a los compañeros, lo que se agradece muchísimo también. ¡Un abrazo!

Deja un comentario